Y por fin lo vieron nuestros ojos y lo escucharon nuestros oídos. Como decía Unai en uno de cada dos mails intercambiados la semana pasada entre él y este cronista: METALLICA EN BILBAO, JODER.
Esta vez, en una iniciativa sin precedentes, la crónica del evento se reparte entre Unai y Borja, encargándose el primero del concierto en su vertiente puramente musical y el segundo de lo de siempre, poner paridas sobre todo lo demás. Y como el segundo, Borja, soy yo, ahí voy:
La lista de asistentes al evento esta vez era exagerada, parecía complicado que nos pudiésemos juntar todos en condiciones y, efectivamente, no fue complicado, fue imposible. Así, hacia las seis de la tarde llegábamos a Kobetamendi Ander, Idoia, Alejandro, Ibon, Alfonso, Edurne, Iñaki y yo, tras tomar algo por la capital y subir en bus sin mayores problemas, los únicos que lo hicimos (subir sin problemas).
Tras aprovisionarnos de moneda y comprobar que las sobrantes del Azkena pasado daban el pego, comenzamos nuestra peregrinación por todas las barras del recinto, porque lo que es ver conciertos pocos vimos. En una de las barras nos encontramos con Izaskun-la-alta y Hola-yo-Eneko, un tío majo al que conocemos ya de toda la vida. En ese momento se nos juntó también Unai Igartua, la única persona de todo el festival que subió en bus de línea.
El otro Unai nos había avisado hacía ya un huevo de tiempo de que salía para Kobetas y no acababa de llegar. Un mensaje en mi móvil nos puso sobre la pista: “Me cago en l p.bec”. Así que decidimos llamar a los que faltaban para que no pisasen Barakaldo y a ser posible subiesen en taxi. Jontxu, incluso se animó a subir andando y fue lo mejor que pudo hacer, porque si no no habría llegado a tiempo. Y así, el resto fueron llegando:
- Unai desesperado, hambriento y desfallecido a eso de las ocho y media.
- Amets y Laxia con x, a las nueve y media.
- Jon creo que sobre las nueve.
- Lidia y su prima más tarde pero no sé cuando porque ni las llegué a ver.
En cuanto a lo que vimos del resto de grupos del día, poco podemos decir y es que estuvimos más preocupados de darle a la birra que de ir de un escenario a otro, algo de prever teniendo en cuenta que Zico Chain, Dagoba, The (International) Noise Conspiracy y demás conjuntos musicovocales no eran “our cup of tea”, que diría un inglés que vino a Bilbao. Además, aquello a cada minuto que pasaba se iba llenando de gente lo que nos hizo situarnos en la zona elegida para ver a Metallica un par de horitas antes más o menos.
Y a partir de ahí empezó el desmembramiento de la hasta ese momento conjuntada tropa. Unos iban a por bebida, otros a hacer hueco para más bebida,… espera que viene Jon, pues yo tengo hambre,… mientras Eneko aprovechaba para presentarse. Total, que a la hora del inicio del CONCIERTO, en el lugar estabamos unos cuantos, otros no habían llegado y otras desaparecieron en algún pliegue del espacio. La situación se complicó aún más cuando una vez comenzado el concierto tuvimos el grupo principal tuvo que dividirse en dos debido a ciertos momentos de tensión (baja).
A partir de ahí, disfrutamos como perros del espectáculo que nos dieron los de Los Angeles, un concierto simplemente perfecto que, como he comentado al inicio de este post, algún día puede que escriba Unai:
Tras el concierto logramos juntarnos Idoia, Ander, Edurne, Igartua Bross, Alfonso, Laxia y yo. Vimos un rato a Incubus, comimos unos cuantos nachos y procedimos, también en grupos como no podía ser de otra manera a descender de Kobetas a pata, la única manera posible en esos momentos. Esperemos que el año que viene la logística mejore.
Segundo día del segundo año del Bilbao Live festival. (Por cierto, ayer escuché por la radio a un oyente todo indignado por como pronunciaban la palabra “Live” … decía que debía pronunciarse “lif” como el verbo vivir … y no “laif” de vida … los comentaristas se disculparon por su poco nivel de inglés … la palabra “Live” cuando se usa como adjetivo se pronuncia [laɪv] y significa “en directo” o “en vivo”, así que “Bilbao laif”).
Allí estuvimos los hermanos igar puntuales a las 17.15h para ver como Berri Txarrak demuestran que se merecen tocar a la hora de las birras y no a las hora del café. Como nos tienen acostumbrados, arrasaron con su contundente sonido. Power trio euskaldun … orientales tenían que ser … es una pena que desde que presentaron Jaio.Musika.Hil no hayan compuesto nada nuevo. A ver para cuando nos obsequian con un nuevo trabajo.
Antes de pasar directamente a los Red Hot, cabe hacer una mención especial a Kula Shaker. Nos esperábamos un rollo totalmente setentero, pero a medida que avanzaba el concierto nos sorprendieron con buenos temas. Habrá que seguir de cerca a esta banda.
Red Hot Chili Peppers. Kobetamendi estaba hasta arriba. Dicen que unas 24.000 personas. Para Metallica se esperan 10.000 más … va ser una locura. Tomamos posiciones antes de que terminara el concierto de Fermin en el otro escenario. Nos pusimos bastante cerca y no aguantamos las cinco primeras canciones. El sonido estaba demasiado alto … aquello prometía una lesión de tímpanos en toda regla … reculamos hasta llegar a la altura de la mesa de mezclas y aquello ya era otra cosa. Impresionante ver a uno de los mejores bajistas del mundo tocar todo lo que quería y más. La banda musicalmente perfecta. Solo una banda de ese nivel puede permitirse abrir el concierto con esa intro y terminar con un tema de 15 minutos basado en tres acordes y mucho ruido … impresionante! A nivel personal, son una banda de sosos, pero eso no importa demasiado.
Aunque la crónica es obra del único periodista titulado que pulula por estos lares aparece como posteado por Matías, o sea yo, porque el melón de él no se aclara (o quiere aclarar) con el Wordpress, así que me la ha centrado para que haga los honores. Y yo, como buen delantero centro, la clavo por la escuadra:
____________
Ibon, Laxia (con X), Tania y un servidor acudimos, más o menos puntuales, a la primera jornada del Bilbao BBK Live. Nada más llegar a Kobetamendi la cosa se redujo a formato power trío. Tania, de cuya seguridad y bienestar me habían hecho responsable Lidia y María Jesús, había quedado con su tropa enfrente del escenario principal. Cuando llegó mandó un mensaje.”ya les he encontrado, tranquilo aitatxu’. Risas.
Vimos un poco a Juliette Lewis (berridos, punk-ligth, magreo entre el público,…) nos rayamos en cinco minutos. A Borja le pone, tiene un problema.
Tras aprovisionarnos de un par de katxis y comer algo (¡cómo no!) pillamos sitio guapo para los Maiden. La Dama reunió a 15.000 jevos entregados de antemano. La mayoría veteranos de guerra. La peña se quedó un poco parada con los nuevos temas, “Different World”, “These Colours Don’t Run” y “Brighter Than a Thousand Sons” en un inicio de concierto pelín soso.
La cosa pedía un clásico a gritos. Llegó con “Wrathchild” . ¡ Esos dedos de Steve Harris cabalgando las cuerdas!. Delicatessen. A partir de ahí todo fue para arriba. “The Trooper”, con Dickinson vestido de soldadito y ondeando la Union Jack, hizo que todo dios saltara y levantara los puños. El repertorio continuo con “Children Of The Damned”, “The Reincarnation of Benjamin Breeg” y “For The Greater Good of God”. Para entonces ya habíamos comprobado varias cosas: la primera, que los abuelos están en plena forma. La segunda, que Bruce se come el escenario y que mantiene intacta su voz . Tercera, que se echaba en falta algo más de potencia de sonido. Y una pregunta. ¿Qué cojones pinta el tercer guitarrista? El Janick este será un tío de puta madre, pero qué posturitas, qué espasmos, qué pesado.!!!
Con “The Number of the Beast” y “Fear Of The Dark” llegó la locura, los coros y los abrazos de los más emocionados. “Tío, los Maiden”, le gritaba en la oreja un colega a otro a nuestro lado. Lo mismo me dijo Urtzi por teléfono desde unas filas más atrás. Por cierto, en algunos pasajes me dio la impresión de que tocaban demasiado acelerados. Terminaron con Run to the Hills e Iron Maiden. Los bises empezaron con una chapa de Dickinson, al que se le veía de muy buen rollo y con ganas de hablar. Bromeó con la banda, vaciló a Nicko por ir descalzo y dijo que éramos de puta madre, noski. También dijo “el año que viene volveremos a España”, sonó algún silbido y corrigió. “Cuantas personas son españolas?” unos pocos levantaron las manos. “Veamos ahora: cuanta gente de la que hay aquí es vasca?” Gritos y aplausos. “¿Veis? Mi geografía no es tan mala”. “Y no me jodáis, así es como comienzan las guerras”, soltó el muy cachondo. A las 23:57, con puntualidad británica, comenzó “Two Minutes To Midnight”, después llegaron “The Evil That Men Do” y la caña épica de “Hallowed Be Thy Name” como final de la traca. En fin, vimos a los Maiden y lo pasamos de puta madre!!!!! ¡¡¡¡¡ “Scrrream for me Bilbao!!!!!!! Y ahora, a por Metallica.
Anecdotario y nuevos hallazgos: chimichurri, panchitos pero malos y cierto móvil rosa.
____________
Y para acabar, añado que jamás dudé de que el autor de la crónica iba a acudir al evento y es que a ver cómo iba a explicar a sus hijos (futuros, no putativos) que los Maiden estuvieron en Bilbao y él no estuvo allí.
Y añado: Ibon, necesitamos esa galería de fotos YA!!!