The Attack of the Mutant Dwarves. Tokyo Dragons - The Flaming Sideburns - The Scientists
Ξ April 13th, 2007 | → 0 Comments | ∇ Conciertos, Kafe Antzoki |
Complicada esta vez la labor del cronista. Demasiados detalles para intentar ser condensados en estas líneas, pero bueno, cosas más difíciles he hecho, así que ahí vamos.
La rubia, el natillas (aka el doberman), Ibon y yo nos acercamos a un “repleto” Antzoki para presenciar la primera jornada del Festival Noise On Tour, en la cual tocaba que tocasen los londinenses Tokyo Dragons (nuestro motivo para acudir al evento), The Flaming Sideburns, fineseargentinos ellos y los australianos The Scientists, de los cuales no conocíamos nada y que eran los cabezas de cartel.
Con puntualidad británica comenzaron los Dragons. Una hora de hard rock con dos afiladas guitarras y un bajo que apenas se oía, para desesperacion de Mr. Fantastic, y es que el repertorio, las canciones, el grupo al completo,… estuvieron de cine, pero no así el sonido: el bajo apenas se oía (esto ya lo he dicho, no?), una de las guitarras a ratos tampoco, y la voz no estuvo demasiado bien. Tocaron bastantes canciones de su album de debut, Give me the Fear y presentaron algunas de su nuevo disco, que como todavía no ha salido no tengo ni idea de cómo se titula.
Pero la desesperación de Ibon no había hecho más que empezar, y es que el hombre tiene la mala suerte de no gustarle los grupos que ponen posturitas…
Tras los Tokyo Dragons tocaron los Flaming Sideburns, combo (como diría Cubillo) finlandes liderado en la voz por un argentino, Eduardo Martínez, que es algo así como el mini-yo de Mick Jagger con un poco más de tripa, protagonista indiscutible del bolo (más cubillismos), tanto en la parte estrictamente musical o de espectáculo como en otras facetas más relacionadas con la psique de un@ de los asistentes al evento. Y es que, para los que no estuvieron en el concierto, no vamos desde aquí a desvelar el por qué uno de los integrantes poligoflautas se escondía tras los demás cuando Mini-yo se acercaba a nosotros. Haber venido.
El sonido esta vez fue mejor, no en vano estos traían su propio técnico para la mesa. Suponemos que tocaron un poco de todo su repertorio (seis discos, el último, Keys to the Highway de reciente aparición) pero como no los tenemos controlados no lo puedo asegurar, claro. Dedicaron la canción Flowers, de Hallelujah Rock’N'Rollah (probablemente su mejor disco según nos informó Ruben, que por allí andaba sin su media naranja musical) a la policía, que detuvo al pequeñuso en otra visita anterior al botxo.
Martínez (que le veo) se movía de aquí para allá, a ratos se le veía y a ratos no, saltaba, corría,
bailaba, mientras el resto del grupo no se quedaba atrás en las poses, incluyendo a Liberty, la bajista que casi nos enseña los pechos. Hora y media de diversión, con el respetable entregado, incluidos el señor y la señora Antzoki, que disfrutaron de lo lindo en compañía de los Dragons.
Y tras los Sideburns, tocaba el turno de los cabezas de cartel, los aussies The Scientists, que no sabemos a quien han sobornado para serlo (cabezas de cartel, no australianos). Aguantamos tres canciones y a la hora de escribir estas líneas, sábado a mediodía, no me extrañaría que el cantante siga dormido pegado al micro.
En definitiva, una diferente y divertida noche de rocanrol aunque algo floja en lo estríctamente musical. Los Who nos esperan.