Sloan & The Soundtrack of Our Lives
Ξ January 27th, 2006 | → 0 Comments | ∇ Conciertos, Kafe Antzoki |
La cita era en el Kafe Antzoki para ver a una de las bandas más cool del momento. No son gringos, sino suecos, y potenciales pacientes de Bernardo, ya que son de su pueblo. Quizás por eso Matías se ausentó y acudi yo con los Igartua Bros. (Ibon & Unai). La cita prometía, banda sueca, frío glacial y un viaje a Suecia en un mes, con lo que tras el pertinente cursillo de improperios en sueco pasé por el kasko a recoger al resto de rockeros de medio pelo que estaban atareados en ese juego que se practica con decenas de miles de amarrakos blancos y negros esparcidos en un tablero.
Los teloneros fueron Sloan, una banda canadiense con formato de trío que hace rock gringo y que sonó bastante bien. A destacar la impagable actuación del líder, Bill Gates, que lo mismo tocaba la guitarra que la batera. Eso si, el buen sabor de boca que dejó en el concierto en si lo cagó con su posterior actuación cámara en mano filmando al publico de los suecos como si de un uniformado se tratara.
Con los suecos llegó la apoteosis, tocarton por lo menos media docena de individuos más un par de utilleros, la sala estaba a reventar con una inusual abundancia de espectadoras y un público que se sabía al dedillo el repertorio, pero que quizás era demasiado moderno para unos viejos rockeros como nosotros. Eso sí, estaba toda la finocchiada del GetxoSound de la que reniega el bajista del grupo más famoso de Trapagaran. Y se colgó el soldout.
El concierto fue espectacular, el sonido era acojonantemente bueno y la banda hacía un rock sicodélico setentero de manual, con muchos más toques de rock gringo que en los discos, todo ello aderezado con la impresionante presencia del gordo, que es un verdadero animal de escena que se bajó del escenario y fue paseado en brazos por toda la sala (por cierto, como pesa el hijoputa). El sonido era bueno, ya lo he dicho, pero sonaban de coña, se salió el guitarra con aspecto de guitarra de europe.
Si sumamos al preceptivo consumo de birra el excelente concierto, los altercados que casi llegan a las manos, los insultos en sueco al gordo que nos mandó literalmente a tomar por el culo, la confraternización con los orientales que acudieron como siempre a socorrer al compatriota, tenemos una buena noche de rockandroll.
Al final como en todos los conciertos de los viernes, huida a toda hostia al metro y potes postconcierto en un Romo con un metro de nieve…
Y segun ha reconocido la propia banda del gordo, el concierto de Bilbao fue el mejor de la gira.