Azkena Rock Festival 2007

Ξ August 31st, 2007 | → 0 Comments | ∇ Azkena Gazteiz |

azkenarockTercer año consecutivo que pisamos Mendizabala. El cartel, sin duda, el más flojo de los que hemos presenciado en cuanto a nombres ilustres, pero sin embargo, podemos decir que hemos vuelto a disfrutar. Y es que pasar dos días en buena compañía, bebiendo cerveza (y Burn) y viendo conciertos casi nunca puede ser un mal plan.

Fuimos el viernes el que esto escribe, Alfonso, Alejandro e Ibon para empezar viendo al único grupo que conocemos que es más interesante en los intervalos entre canciones que en el desarrollo de su profesión propiamente dicho. Hablo de Las Furias, grupo formado por un pavo a la batería (las tias no tocan la batería, asegura Unai) y tres chicas al bajo, guitarra y voz. Las canciones, punkorrilas ellas, servían para pasar el rato mientras esperabamos que la bajista, más conocida como la novia de Chuki, nos contara lo primero que se le pasaba por la cabeza, a nosotros que somos rockeros, no jebis. Mientras asistíamos al espectáculo Unai se puso en comunicación para decirnos que acababa de llegar del pais natal de nuestra reina y que se liaba la manta a la cabeza y venía de camino, no sin antes afearnos la conducta por no quedarnos a dormir.

Tras ver a Las Furias nos encaminamos a la carpa montada por primera vez para esta edición. Una decisión acertada, ya que los grupos que actuaron en ella no eran de escenario grande. Claro ejemplo son Two Galants, dos chutarras de 40 kilos cada uno que se dejaron la piel en el escenario y que un buen día decidieron dedicarse a la música en vez de torturar animalillos o coleccionar armas de fuego allá en su Bay Area natal. Me quedo, sin dudarlo, con Steady Rollin’ si bien sonó un poco acelerada. Faltó Waves of Grain, quizás por ser demasiado larga para el poco tiempo de que disponían (si Waves of Grain no te emociona, háztelo mirar). Antes, sin embargo había sido el turno de una de las sorpresas del festival, los [mode ETB on] estatales [mode ETB off] Los Coronas, grupo formado por componentes de diversas bandas (Sex Museum, Vacazul, Marlango,…) que juntan sus fuerzas (y calidad) al servicio de la música surf. Gran concierto.

Tras Los Coronas era el turno del Ex-Enemigo Josele Santiago, con presencia incluida del guitarrista de Los Coronas, que al estilo Danny Methric hizo doblete. No sé de quien era enemigo este hombre, pero algún amigo tenía porque me pareció ver gente asistiendo al concierto.

Con Two Gallants llegó Unai (crónica arriba). Tras ellos, repetía por segunda vez en tres años Brant Bjork & the Bross, grupo de rock fumeta al que hicimos el mismo caso que la vez anterior: ninguno.

Lo intentamos seguidamente con Giant Sand, animados por los encendidos elogios del congresista, al que no volveremos a tomar en cuenta a la hora de decidir ver un concierto nunca más (o sí, pero para hacer lo contrario que diga). Estabamos asistiendo a un festival de rock sin riffs,… como beber cerveza sin alcohol, vamos.

Al cuarto de hora de bostezos continuados del ya quinteto presente, una sola mirada nos bastó para abandonar la carpa en busca de pitanza, ardua tarea que se prolongó durante más de una hora, con intento de servicio a cargo de Tele_pizza-Hutt incluido. Al final, cinco perritos, una hamburguesa y dos kebabs degustados en aproximadamente tres minutos de reloj, con katxi a siete euros incluido. En ese intervalo pudimos ver un poco de Roky Erickson en la pantalla, y desde luego tenía buena pinta. Blues-rock clásico clásico. Lo malo de este tipo de eventos es que hay ratos en que no llegas a todo.

Tras el refrigerio venía uno de los grupos más conocidos por nosotros y creo que por casi todo el mundo, los Diamond Dogs, que se anunciaban con la compañía de los Silver Cat Horns como sección de viento y que a la hora de la verdad eran tan solo dos, y uno de ellos (el saxo) ya estaba cuando les vimos en el Antzoki. Además, habían añadido otro guitarrista. El bolo empezó con el sonido demasiado saturado, algo que mejoró con el paso de los minutos, justo al contrario que el concierto, que se fue desinflando poco a poco. Por lo menos llegaron los riffs, eso sí, aunque alguno opinaba que el guitarrista anda sobrado de posturitas.

Una vez acabaron los Dogs, tuvimos un buen rato de parón ya que Tool, los cabezas de cartel, tenían que preparar el escenario para un concierto espectacular (en lo visual). Varias pantallas de video detrás del escenario proyectaban continuamente imágenes extrañas (fuego, muñecos,…) mientras la banda tocaba durante un poco más de una hora la misma canción y el cantante hacía sombras chinescas. Recordando el ridículo que hizo el Ayuntamiento de Bilbao con la regetona Lorna, a ver quién es el valiente que me puede asegurar quién cantaba en ese concierto, porque podía ser cualquiera. A mitad del mismo sufrimos la baja de Unai que decidió que ya tenía ración suficiente de temas monocordes. Nosotros no estuvimos mucho más y es que si algo bueno tuvo el concierto de Tool es que fue corto.

Tras los de Los Angeles, le tocó el turno de cerrar el día a Heavy Trash, otro proyecto de Jon Spencer, concierto del que he leído por ahí buenas críticas pero que no es nuestro rollo (rockabillis ellos) por lo que decidimos abandonar Mendizabala y retornar a Uribe Kosta.

El sábado repetimos Alfonso y yo, quienes recogimos a Asier en Sondika y tambien se animaron Ander y Afogutu, melómano donde los haya y que disfrutó como un enano la tarde de los riffs. Porque, lo siento Unai, el sábado hubo riffs por un tubo.

Empezó la jornada con una multitud de cero (0) personas delante del escenario Heineken cuando comenzaron a tocar los navarroirlandeses Hoey and the Mussels. Nosotros estabamos sacando las primeras birras así que una vez cumplido el trámite (sin cerveza en la mano no te dejan ver conciertos, dicen), nos encaminamos a primera fila. Para el segundo tema ya estuvimos unas 30 personas, incluido un arrastrado que nos pidió cerveza, al más puro estilo perroflautista de Bilboko Jaiak. Elitistas nosotros, no le dimos. Al grupo ya lo conocíamos y nos volvió a gustar, si fueran guiris más de uno los tendría en un altar… es lo que hay.

Tras los Mussels, tocaban en la carpa los colegas de Asier…digo los Sexty Sexers. Para mi uno de los momentos cumbres del festival. Musicalmente interesantes, estuvieron espectaculares, poniendo la carpa patas arriba, sobre todo su guitarra solista, ElectricChild, que se revolcó por el suelo, saltó entre el público, se subió a la barra de la derecha,…impagable la cara del cantante mirando de reojo en plan ¿qué está haciendo este ahora que todo el mundo le mira?. Además se presume el buen gusto musical: reminiscencias a The Cult (esa voz,…), camisetas de Thin Lizzy o Supagroup,…Hay que destacar la presencia en las primeras filas de la novia de Chuki, que se mueve en los conciertos ajenos exactamente igual que en los propios.

Volvimos al escenario principal para ver a Clawfinger, grupo de rapmetal o algo así, con un hit a sus espaldas, Do what I say, que dejaron para el final. ¿La actuación? A mi me daba la impresión de estar viendo uno de esos conciertos que organizan la MTV o los 40 en Las Ventas (¿cuantos conciertos organizan estos en Las Ventas a lo largo del año?).

Después de aguantar a los germanos nos esperaba en la carpa una de las agradables sorpresas del fin de semana: Super 400, un grupo con un nombre cutre a más no poder pero muy interesante, en formato trío y con bajista femenina con botas altas (!!!). Setenteros ellos, está claro que beben de esos grupos que todos tenemos en mente: Cream, Zeppelin, blues,… nada nuevo, pero es que tampoco pedimos más. Habrá que verles en garito pequeño (a estos y a Two Gallants, of course). Por cierto, aproveché una visita a los urinarios para, vía SMS, llamar lilas a dos blogeros que hicieron mutis por el foro, uno por encontrarse zombi y el otro empujando una carreta o algo así.

Después de los Super 400 era el turno del Tom Petty hispano (juas!), el tal Quique González. ¡Desde mi posición en la hierba de espaldas al escenario no fui capaz de ver nada del concierto!, así que si alguien quiere aportar algo ya sabe, opción “comments”.

El concierto de los Cynics fue el momento elegido para salir al parking en busca de nuestros bocatas traídos de casa, a los que añadimos pan con queso aromatizado de Afogutu. Creo que todavía me huelen las manos. DE vuelta a Mendizabala, Ander cargó con la responsabilidad de introducir en el recinto el queso sobrante, con la muy real posibilidad de que fuese interceptado por un miembro de la seguridad del evento, no en vano está prohibido introducir alimentos y prohibidísimo el queso aromatizado. Todo salió a pedir de boca (toma juego de palabras) y pudimos degustar posteriormente el manjar, eso sí, sin pan (y sin café ni helado…).

Tras el refrigerio, vimos a los Mooney Suzuki en el escenario principal: rock clásico, un poco estilo ramoniano (hasta en las pintas) que otro año hubiera pasado desapercibido, pero que vista la escasez de guitarras del viernes, no sobraron en absoluto.

Hago un inciso para comentar que hay gente que te encuentras en el camino de la que vas dándote cuenta de que te puedes fiar musicalmente. Es el caso de Cape, que en el Habana (dónde si no) me comentó hace unas semanas que me iban a gustar los Hoodoo Gurus. No solo eso, me encantaron. Buen rock con melodías cuidadas y con un cantante simpático que se esforzó en todo momento en hacerse entender. Bien Cape, bien. Vimos el concierto Asier y yo en las primeras filas, con los Sexty Sexers delante, y puedo asegurar que conocían las canciones, siguen ganando puntos…

And at last but not least, The Answer! El grupo irlandés era una apuesta fija y no decepcionaron. Lo tienen todo, una buena base rítmica, un guitarra jebi y un cantante que canta como quiere y encima lo vive a tope. Tocaron bastantes canciones nuevas, combinándolas con las ya conocidas de su primer y hasta dentro de poco único disco. Para mi gusto sólo faltó Memphis Water (bluesero que es uno) pero lo cierto es que el concierto fue una fiesta del rock, la guinda a un nuevo fin de semana de rock. Y sí, Unai, el año que viene vendremos en tienda.

Las fotos del evento aquí.

Y aquí un video que he encontrado en tutubo y que resume un poco lo que vimos:

 

Perroflautas, poligoneros y demás personajes (domingo) - Azkena Rock Festival 2006

Ξ September 3rd, 2006 | → 0 Comments | ∇ Conciertos, Azkena Gazteiz |

El relato del domingo no empieza al levantarnos como debería ser, si no a las 6 de la mañana más o menos, cuando a algunos nos despertaron unos poligoltarras hablando en alto sobre temas de claro contenido social, tales como levantar el pubis (pero solo las churris) o quedar después de exámenes. Estaba yo en la tienda embelesado ante tamaña facilidad oratoria cuando escuché la voz de Unai, aka The Doberman, preguntándoles amablemente dónde tenían sus tiendas para ir él después a dar la vara allí. El poligonero, las groupies y resto de personajillos iniciaron en ese momento la retirada…nunca sabrán lo cerca que estuvieron de ver la muerte de cerca…

Después, tras dormir un par de horitas nos fuimos levantando más o menos en el mismo orden del día anterior, teniendo yo el dudoso honor de ser el primer gilipollas en estar levantado, tiempo que aproveché para leer entero el librito del festival, sentado a la fresca fuera de la tienda, hasta que apareció Amets y nos dimos un paseillo hasta la zona de las duchas. A la vuelta había aparecido algun perroflauta más, así que encaminamos nuestros pasos al bareto a desayunar, donde poco a poco nos reunimos todos.

Después, desmontaje del campamento base y vuelta a Uribe Kosta, con salida de la ciudad a ritmo de Yellow Leadbetter en claro homenaje a Wayne’s World, gran película donde las haya (y ya aprovecho para recomendaros que veais This is Spinal Tap!, o seguireis siendo toda la vida unos rockeros de mediopelo.)

poligoflautas.jpg

Por cierto, a posteriori nos enteramos que el bajo de Pearl Jam estuvo patinando en Arrigunaga y tomando unas birrillas en El Golfo, arghhhhh!

 

Perroflautas, poligoneros y demás personajes (sábado) - Azkena Rock Festival 2006

Ξ September 2nd, 2006 | → 0 Comments | ∇ Conciertos, Azkena Gazteiz |

Bueno, comienzo el relato diciendo que lo he escrito en orden cronológico, pero claro el blog queda ordenado de más reciente a más antiguo, con lo cual esto debería ir después del siguiente,… en fin, que sois unos lilas.
Y llego el sábado. De hecho llegó ensequida, pues hubo que levantarse a buena hora porque el sol empezaba a calentar. Tras pegarnos una refrescante ducha en las instalaciones del festi (y no he hecho usa de la retórica en esta frase) fuimos a desayunar a un bar cercano, camino del cual Ander hizo sus primeras amistades con una de las dos tribus urbanas protagonistas del título de este post: un simpático perroflauta que quería patatas fritas.

IMG_0068.jpgEl bar, como era de esperar, estaba repleto de azkeneros. Como Lidia estaba un poco perjudicada (no entendemos por qué, la verdad, aunque su lengua naranja le delataba) esperamos en la terracilla del local hasta que se dio una ducha y tomo algún tipo de sustancia que le pasó algún poligonero del parking cercano al recinto del festival (en definitiva, que empezaron las cervecillas del día, que solo serían las cervecillas de la mañana…)

IMG_0069.jpgReunidos ya todos de nuevo y aconsejados por los amables habitantes de la capital de la CA fuimos en bus hasta la zona vieja de la ciudad, donde pasamos la mañana entre zuritos y pintxos en alegre comandita. Tras un café raparador y una interesante tertulia centrada en las series de nuestra infancia (Enrike se acordaba de las de blanco y negro), volvimos en bus para echar una pequeña siesta en un parque cercano previa a acometer nuestra segunda y última jornada musical.

Lo primero que hay que agradecer al equipo es su profesionalidad. Esta vez sí, los jugadores fueron una piña y, poniendo los intereses del colectivo por encima de los personales, dieron el callo toda la jornada hasta el punto de hacer del katxi de agua un elemento imprescindible en el devenir de la tarde. Y es que el cartel que nos esperaba era algo impresionante.

P9110060.jpgBerri Txarrak aterrizaron en el ARF unas horas después de soltar sus trallazos en Munich. Cansados, ojerosos, y como el propio Gorka comentó, con las fuerzas justas. Pero son navarros, de Lekunberri, y de energía y actitud van sobrados. El formato de trío les favorece, suenan compactos, sucios, agresivos.
Enlazaron temas de su último disco ‘Jaio. Musika. Hil’, con clásicos de anteriores trabajos, cantados y coreados por una peña entregada. Si en la edición del año pasado, los QUOTSA arrasaron con sus delirios sonoros, el ARF de 2006 debería ser recordado, entre otras muchas cosas, por el nivel demostrado por Berri Txarrak, un combo que si cantara en inglés y hubiese nacido en los USA, se codearía de tú a tú con Josh Homme y compañía.

Después de Berri Txarrak tocaron Kim Salmon, unos pesados de cagalse, hasta el punto que incluso pasando como pasamos de verlos molestaban.

Tras Kim Salmon (¡qué delito poner a estos tíos el sábado a esa hora y haber tenido que ver a Marah el viernes a la hora del Teleberri!) empezaba la tralla del tirón, a saber; The Nomads, Supagroup, Wolfmother, My Morning Jacket y Pearl Jam (y Nick Oliveri,…)

A The Nomads yo no les presté demasiada atención, ya que coincidió con la llegada de nuestro amigo Jon, así que si alguien quiere aportar algo, ya sabe, comentario al canto (que iluso soy).

dsc01874.jpgTras The Nomads vino uno de los conciertos del festival, Supagroup, el grupo de los hermanos Lee, de los que dice la leyenda son familia del mítico Bruce-be-water-my-friend. Además el cantante tiene el mérito de tener como churri a Sean Yseult nada menos, ex-bajista de White Zombie. En lo musical, son lo más parecido a ACDC que hemos visto hasta ahora, aunque en mi opinión el sonido les flojeó bastante. Este concierto será recordado además por el de la confraternización de Ander con la otra tribu urbana del título, los poligoneros.

Iba anocheciendo y se iba acercando el plato fuerte del festi, lo que se notaba en la afluencia de gente: el recinto de Mendizabala empezaba a estar repleto, hasta el punto de que ya había gente en el escenario grande haciendo guardia sin prestar atención al resto de conciertos. Que triste. Así que a Wolfmother optamos por verlos desde el fondo y lo que vimos sencillamente nos impresionó: rock setentero en estado puro tocado por tres tipos que supongo llegarán lejos y es que su primer disco es un auténtico lujo. Cabe destacar el parecido del cantante con el mítico Cerolo (este es el típico chistecillo que no coge nadie más que yo, os jodéis).

Tras Wolfmother tocaban My Morning Jacket, una de las sorpresas del festival. Empezaron el concierto a oscuras y con poco público, ya que la mayoría de la gente optó, como he comentado antes, por hacer guardia en el escenario de Pearl Jam. Aunque los vimos desde el fondo, no nos arrepentimos ya que nos sorprendieron agradablemente. Un grupo que habrá que volver a ver cuando vuelvan por aquí en mejores condiciones.

Y llegamos al plato fuerte del festival, Pearl Jam. Yo era la tercera vez que les veía y he de decir que sin lugar a dudas ha sido la mejor. Salieron a matar, comenzando con “Go” y enchufando al público desde el minuto uno. Durante unas dos horas y cuarto nos obsequiaron con temas de toda su discografía: lentas, cañeras, versiones (I believe in Miracles, dedicada a Johnny Ramone, Rockin´in the free world…la polla), tocadas como ellos saben, con una ejecución impecable técnicamente junto con el sentimiento (feeling que dicen) que las canciones se merecen. Un concierto de diez (música alta, gente maravillooosa,…)

Como curiosidad hay que comentar que cerca nuestro había dos tiparracas que plantaron (aún no sabemos como) un par de sillas altas en medio y vieron el concierto cómodamente sentadas pese al esfuerzo de algunos por que no fuese así, también medio equipo de baloncesto del Zuharrak sin las sillas y un tipo que vió la muerte de cerca cuando el doberman hizo el precalentamiento de cara a su porterior permormance en las tiendas.

Tras Pearl Jam tocaba Nick Oliveri, al que no vimos ya que nuestros cuerpos no daban más de sí. Después de despedir a Jontxu, nos sentamos en la hierba y nos fundimos lo que nos quedaba en los bolsillos en pitanza para compensar un poco el agua que llevabamos en el cuerpo. Y sin más, el día finalizó con una retirada a las tiendas vencidos por el cansancio y el frío,… porque hay que joderse que frío hacía.

 

Perroflautas, poligoneros y demás personajes (viernes) - Azkena Rock Festival 2006

Ξ September 1st, 2006 | → 0 Comments | ∇ Conciertos, Azkena Gazteiz |

El fin de semana comenzó el viernes a mediodía, cuando Ander, Mcpatu, Enrike and me llegamos como avanzadilla al recinto de Mendizabala. Bueno, en realidad eso creíamos porque Asier, en una astuta maniobra nos había adelantado y cuando salíamos de Bilbao el ya estaba disfrutando del ambiente gasteiztarra con su tienda montada en un lugar privilegiado.

IMG_0031.jpgTras canjear nuestras entradas por pulseritas azules nos encaminamos al recinto de acampada a colocar nuestras moradas para los siguientes dos días. Tras arduas deliberaciones, la disposición del campamento quedó de la siguiente manera: en una tienda, la más grande, el dóberman junto a las txurris que no sabemos si levantaban o no el pubis, en otra el musmulmano con el poligoltarra y en la tienda de Frank Gehry, el menda y aitite.
Una vez colocado el campamento tocaba aprovisionarse de moneda del festival para a su vez aprovisionarse de cervezas y cervezas fundamentalmente: el cambio francamente interesante: 160 eypos en moneda del festival a cambio de 60 euros españoles y 20 de Enrike. Ni en ING, oigan.

Y bueno, vamos al grano, es decir, a la música.

A las cuatro empezaba el invento con los valencianos Uzzuhaia, con un cantante cuya voz recordaba a Ian Atsbury (de hecho se marcaron un par de canciones de The Cult) pero cuya estética,… su estética sería nombrada en infinidad de ocasiones a lo largo del asteAzkena*.

* el juego de palabras en una lista que empieza por A no lo cogerían pero vosotros sois chicos listos.

Marah Una vez oídos los paisanos del utillero, nos encaminamos a lo que sin duda era el plato fuerte derl ARF, el concierto de Marah. Como bien pudimos comprobar a la hora de montar los tipis, las condiciones del evento eran diametralmente opuestas al hábitat natural de un bolo de los Bielanko.
Para cualquier iniciado, las verdaderas condiciones para disfrutar de un directo de Marah exigen garito apiñado, frío fuera y noche invernal. En el calor del desierto del Mojave nos encontramos con un concierto al aire libre, 50 grados a la sombra, 5 P.M. y escenario cara al sol haciendo juego con la pegata que Dave llevaba cosida a la txupa. Solo faltaban los arbustos arrancados por el viento rodando por el suelo.

Todo hacía presagiar que se mascaba la tragedia, pero como bien comentó un veterano locutor taurino, es en las plazas al sol de la Andalucía profunda donde se muestran los verdaderos genios (acto seguido empezó a recordarnos la plaza de toros de Almendralejo, pero le enchufamos el Katxi y nos dejó en paz).

Y a fe mía que si alguno era capaz de hacer mover el culo a los 500 que nos agolpamos en las primeras filas eran ellos. Tras los 5 primeros acordes del Round Blue Eyes nos dimos cuenta de que sólo ellos pueden convertir la sabana patatera en un infierno de RnR. Del concierto en si nada que no sepamos, pero concentrado en una hora.

IMG_0011.jpg Según cuentan las crónicas los tuvieron que reanimar de urgencia tras una noche en la que terminaron perjudicados, y a alguno de ellos poco faltó para que Chase les practicara una traqueotomía y Foreman un Electrodesfibrilador. Tras una buena dosis con todos los clásicos, Barstool Boys, Demons of White Sadness, Walt Whithman Bridge,…llegó el cenit del concierto, el empalme del Feather Boa con el cover del Baba O’Riley de los Who. Como siempre lo clavaron, de tal forma que los mismísimos Pearl Jam se acojonaron y no fueron capaces.com de atreverse a quedar en pelotas ante la potencia de los filadelfos.

A la hora de los bises bajaron a confraternizar con el populacho en las vallas dando cumplida cuenta de lo que sin duda fue el concierto estrella del ARF y reclutando unas cuantas docenas más de incondicionales. Y no nos olvidaremos de que a diferencia de muchos otros, vinieron con las ideas muy claras de dónde estaban sin necesidad de comprar enciclopedias al Tamés de turno.

En resumen, la mejor banda de Rock del III milenio, y el poder verlos cuando están en su máximo esplendor es un privilegio solo comparable a quien viera a los Pistols en el 78 o a los Led Zeppelin en el 70.

En ese momento podíamos haber recogido las tiendas y vuelto a casa. El viernes el pescado estaba vendido. Sin embargo, en un par de horas llegaría el resto del comando y decidimos seguir adelante con el plan. Por cierto, hablando de planes, la idea era soplarse poco ya que el sábado prometía ser muyyyy largo. Como siempre, lo cumplimos a rajatabla, y los 160 euros en monedas de Kim Salmon volaron ese día.

IMG_0029.jpgTras Marah tocaban The Bottle Rockets, una de esas bandas que juntan rocanrol y country (Americana lo llaman) que ahora están bastante de moda en USA. No podemos comentar gran cosa del concierto, ya que aprovechamos para sentarnos en la hierba, usarla como estupefaciente y beber unas birrillas desde la izquierda del escenario Heineken. Después de estos era el turno de Gang of Four, de los que recuerdo aún menos, bueno sí, recuerdo que visitamos los puestos, que me compré una camiseta del festival, que Asier buscaba una de Thin Lizzy y que llegaron Unai, Lidia y Amets. Les acompañamos a la zona de acampada, donde hicimos el definitivo reparto de tiendas, con lo cual procedieron a dejar sus cosas, entre las cuales se hallaban un extraño brebaje que posteriormente daría que hablar (y al día siguiente todo lo contrario) y unos cruasanes metidos en una jaula para que no se escaparan.

dsc01843.jpgYa el grupo al completo bajamos a ver a Eagles of Death Metal, un entretenido grupo en teoría comandado desde la batería por Josh Homme (pero no vino) y con un tal Jesse Hughes como frontman, (a.k.a. el primo de George Michael).
El tipo era, como decirlo, no encuentro la palabra adecuada… ¿finocchio, frocio, culattone,…? y se lo pasaba en grande consigo mismo, dándose palmaditas en el culo y cantando en falsete. El concierto pasará a la historia, sin ninguna duda, y es que durante el transcurso del mismo descubrimos el Red Bull con vodka en versión festivalera, es decir, Burn con vodka, versión moderna de lo que Panoramix daba a los irreductibles galos para enfrentarse a las ordas romanas.

Y ya que he nombrado la palabra finocchio y a Roma, acabo esta parte recordando la camiseta de Ander. Ciao.

P9110042.jpgY siguió el viernes. Advierto a los amables lectores que a partir de este momento (cronológico) la crónica de este blog va a variar diametralmente de estilo literario. Y es que las neuronas del humilde cronista no logran recordar con claridad los detalles y las fuentes que ha consultado están en una situación similar. Pero todo tiene solución en esta vida, y tras años leyendo crónicas futbolísticas perpetradas por plumillas que no estaban ni cerca del terreno de juego, voy a aplicar los conocimientos adquiridos en redactar lo que queda del día.
Tras Eagles of Death Metal tocaron Big Star, sexagenarios vestidos de putoz jipiz tocando eso que llaman powerpop, vamos que ni fú ni fá.

Tras ellos una de las grandes bandas del festival, Redd Kross. Todo el mundo con quien había hablado me los había puesto de la hostia, si bien es cierto que ese estilo poppy que tienen no es lo que más nos gusta a los perroflautas, con excepción de Mr. Fantastic. Como ya he mencionado, no tengo recuerdos claros, pero sé que estuvieron muy bien.

IMG_0046.jpgTras Redd Kross uno de los grandes momentos de festi: Buckcherry, hardrock angelino en estado puro. Un conciertazo (no me acuerdo pero estoy seguro).
En este punto hay que recordar que el imponente bote de eypos, transformado por obra y gracia del capitalismo imperante en birra iba llegando a su fin (y en burnvodka, todo hay que contarlo, si no a ver como explican algunas las lenguas naranjas con las que aparecen en la afotos).
La jornada festivalera finalizaba con los New York Dolls, putas ellas. Parece ser que el concierto estuvo bien. Yo tengo un recuerdo del mismo en forma de herida en la rodilla y Unai (sus costillas más bien) también recuerdan físicamente el mismo…. aunque bien pensado, no tengo ni idea de si los recuerdos son de este concierto o del anterior, who cares!

Tras los conciertos algunos poligoltarras acabamos la noche en la carpa con más pena que gloria. Llegaba la hora de descansar. El sábado prometía ser intenso…

 

Supagroup & Backyard Babies

Ξ May 20th, 2006 | → 0 Comments | ∇ Conciertos, Azkena Gazteiz |

Pues para este concierto la expedición a Gazteiz se redujo casi hasta la mínima expresión: McPatu y yo, tras la baja de última hora de Unai por problemas familiares.

El concierto para mí tuvo un sabor agridulce. Yo iba con muchas ganas de ver a Backyard Babies, una de mis bandas de cabecera y con curiosidad por ver a Supagroup, un grupo de New Orleans con un solo disco en el mercado, muy recomendable eso sí, de los que había leido buenas críticas.

supagroup4.jpg El concierto fue corto. Empezaron los Supagroup a las 9, puntuales y tocaron hasta las 10. Nos encantaron, son lo más parecido a AC/DC que se puede ver hoy día. MacPatu y yo nos compramos camiseta de ellos ( para variar, iguales…

backyard3.jpgDescanso de 20 minutos, con foto con el cantante incluida y comenzaron los Backyard. Para mi gusto, tocaron demasiadas canciones antiguas y además estuvieron demasiado acelerados, menos el pobre del bajista, al que dio un tirón en la espalda al comienzo del concierto y estuvo perjudicado todo el rato.

backyard4.jpgTocaron hora y diez, a mi me supo a poco aunque el Patu dice que prefiere los conciertos cortos. A las once y media ya estabamos en la calle (y a la una y media en Pozas, en una noche en la que acabaríamos rodeando el Dalton de Leioa como una unidad de la UAT, pero eso es otra historia…).

 

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